Los días que te escribo, te invito a platicar conmigo, a sentarte a mi lado y reír conmigo, con nosotros. Siempre me acompañas, cuando estoy bien o mal.
Y no eres tú. Si, justo así como se lee.
Es esa huella con tintura indeleble que dejé entrar, gracias a esa vulnerabilidad que pude liberar.

👏👏👏
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